Algunas veces he escuchado decir que los amigos no existen, pero yo en mi corazón siento que sí. La biblia habla de la amistad en varios pasajes y también habla de amigos traicioneros como en el caso de judas.
hoy quiero reflexionar sobre la amistad.
Amigo no es tu hermano o tu conocido. No es aquel que trabaja a tu lado o que comparte chismes de oficina. No es con el que te vas de fiesta y te emborrachas. Amigo es aquel con el que cuentas, aunque no lo conozcas.
A veces una palabra, un abrazo, una llamada oportuna pueden salvar la vida de alguien, el poder de una sonrisa o de una oración desde la intimidad de tu habitación pueden aportar al bienestar de otros.
No solo digas lo que piensas cuando es algo malo, procura expresar las cosas positivas que ves en los demás, siempre hay algo positivo, siempre hay algo que suma y si ayudamos con nuestras acciones y nuestras palabras a otras personas, ellos también van a poder aportar algo a su comunidad. Es como una cadena que se va formando y actuando con la actitud correcta, sembramos amor y respeto por la vida y eso mismo vamos a cosechar.
Aunque a veces sentimos que sembramos amor y nos pagan con odio, debemos tener claro que a veces es posible que la tierra no sea fértil pero no podemos darnos por vencidos y seguir caminando con buenas intensiones pensando en dar antes que en recibir.