Christopher Gardner, es el hombre que inspiró la película “En busca de la felicidad”
Es un hombre exitoso y multimillonario, son palabras diferentes y tienen significados diferentes, y quiero que contextualicemos los dos significados porque el éxito no siempre se relaciona con el dinero, el éxito está en las relaciones personales, en la satisfacción que sentimos con quienes somos, por otra parte ser multimillonario se relaciona con la cantidad de dinero que poseemos. La historia de Chris Gardner me invita a ser determinada con lo que quiero y actuar para conseguirlo, por eso les hablo de determinación y me deja varias enseñanzas que hoy quiero compartir con ustedes.
Chris Gardner un día vio a un hombre en un ferrary rojo y quiso tener ese estilo de vida, no con envidia, no desde la crítica, sino desde la admiración. Y se acercó y le preguntó al hombre que además vestía un traje elegante y costoso ¿cómo había conseguido tener ese estilo de vida?, el hombre le respondió que era corredor de bolsa, le presentó al director de la empresa y le contó del programa de capacitación. Chris Gardner realmente quería esa vida … a eso se le llama visión. Y me enseña que para cumplir las metas, debemos visualizarlas, decretarlas para nuestra vida. En ocasiones expresamos en voz alta, yo quiero ese carro, yo quiero esa casa, yo quiero ese trabajo, en fin pero realmente no lo convertimos en nuestra visión, solo lo dejamos pasar, tal vez porque creemos que eso es para otras personas y nos negamos a caminar hacía esa meta.
La segunda enseñanza que me deja la historia de Chris Gardner es la preparación, este hombre empezó un entrenamiento para convertirse en corredor de bolsa, porque cuando queremos algo, debemos aprender sobre ese tema específicamente, disponer nuestro corazón y nuestra mente a recibir entrenamiento, en ocasiones creemos que ya sabemos como hacer las cosas y nuestra mente es como un vaso y cada aprendizaje es un granito de arroz y a veces lo llenamos de cosas que no nos sirven para cumplir nuestra visión y cuando se presenta una oportunidad, debemos vaciar el vaso o por lo menos abrir espacio para las nuevas enseñanzas, hay cosas que aprendimos en el pasado que no son útiles para lograr esa visión y debemos estar dispuestos a desaprender a soltar el pasado a soltar aquellas cosas de nuestro ser que no nos aportan. La tercera enseñanza es “pagar el precio” A Chirs Gardner su esposa lo dejó, él no tenía un ingreso estable y lo que ganaba no le alcanzaba para pagar un lugar donde vivir, acudió a albergues, durmió en baños públicos, en compañía de su hijo, comía en comedores comunitarios, pero todo esto era necesario para poder dedicarse a estudiar y trabajar en la empresa como aprendiz. La cuarta enseñanza es “trabajar con pasión” este hombre llegaba de primeras y trabajaba fuertemente siguiendo las indicaciones, no tenía contactos, no tenía dinero para invitar a sus posibles clientes a un almuerzo o cena de negocios, pero tenía determinación y actuaba movido por la pasión, con la motivación de cumplir su meta y así con esfuerzo y disciplina logró el cargo al que aspiraba en la empresa que quería, Por último esta historia me enseña a ser agradecida, Chirs Gardner ya no es pobre, es multimillonario, pero jamás olvidó a las personas que le dieron la mano, a aquellos que lo apoyaron y con humildad y agradecimiento los apoya desde su condición actual. Hoy los invito a actuar con determinación a no quedarnos en el “Yo quiero” sino a declarar nuestra misión e ir por ella, cueste lo que cueste.
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