Ya lo dijo el Fary: “Verano, verano, alegría, alegría”. ¿Pero es realmente así? ¿Es el verano esa eterna promesa de luz y de color en la que a todos nos gustaría solazarnos y vivir todo el año o es una estación con más sombras que luces y en la que es fácil que anide la oscura bilis de la tristeza y la melancolía? En este segundo episodio de "Horroroso, horroroso" intentaremos responder a esta pregunta con nuestra habitual desvergüenza y en clave miscelánea y frívola. Suban, pues, a este carrusel estival y pónganse a saltar a de Proust a Ramón García, del calor húmedo a los zapateros remendones, de Vivian Gornick a “Dirty Dancing” y de las serpientes de verano a apocalípticos e integrados. Quizás se mareen, pero no se aburrirán. Palabra de Senís y Villamandos.