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Hemos terminado esta etapa de nuestra vida, y ahora… ¿Cómo puedo recuperar mi figura? ¿Qué cosas debo de tener en cuenta a la hora de retomar o empezar a hacer ejercicio?

Lo normal es que salgas del hospital con tripa, como si estuvieras embarazada de 5 meses. Verás amigas y sobre todo famosas en revistas luciendo tipazo semanas después de dar a luz a su tercer hijo. Las hay suertudas que se recuperarán rápido, pero lo normal, no es esto. Las secuelas para el organismo tras dar a luz son numerosas, como la distensión del abdomen, la flacidez y nuevos acúmulos de grasa generados para asegurar el sustento del bebe en la gestación.

Todos los cuerpos y organismos no son iguales, es importante que lo recuerdes, pues puede generar cierta ansiedad por conseguir resultados a corto plazo y generar el resultado contrario.

Los cambios del organismo hacen obligatorio un descanso, después de esta salida del hospital, descansa todo lo que puedas. No por correr amanece más temprano.

En un parto vaginal, por norma general te recuperarás más rápido. Hay veces, si tienes suerte, que no hace falta ni aplicar puntos. En general, se podrá volver a la actividad física normal de manera progresiva una vez pasada la cuarentena si ha sido un parto normal.

Un parto por cesárea, por el contrario, necesitarás de un poco más de tiempo y paciencia. El parto mediante cesárea supone una incisión en la pared abdominal y en el útero; es decir, es una intervención quirúrgica de la que el cuerpo de la mujer se tendrá que ir recuperando poco a poco. Habrá que tener paciencia en el empeño de adelgazar ya que, al haber cortado los músculos anteriores del abdomen, se tarda más tiempo en perder tripa.

Primero debes esperar a que tu cuerpo cicatrice y recupere antes de empezar a hacer ejercicio. En este caso tardarás dos meses para comenzar, pero en ambos casos siempre será tu obstetra o ginecólogo el que te de el visto bueno para empezar. Aprovecha para recuperarte.

Durante toda tu vida es muy importante el ejercicio físico, la alimentación y el descanso, no descuides ninguno de estos tres puntos en esta etapa.

El ejercicio para este momento de tu vida deberá centrarse sobre todo en el suelo pélvico. Durante muchos meses tu suelo pélvico ha sufrido mucho, aguantando más peso de lo habitual. Cuando das a luz a través de una cesárea, rompen los abdominales justo donde se unen a la pelvis; de esta manera, el músculo queda muy dañado. No recuperarlo puede suponer en un futuro problemas ginecológicos (descenso de los órganos ginecológicos), problemas urinarios (incontinencia, dolores al mantener relaciones sexuales), problemas de espalda (dolor generalizado, lumbalgias, ciatalgias…), problemas estéticos (aumento progresivo de la tripa a lo largo del día, tripa que no desaparece con dietas, flacidez, o cicatrices dolorosas o engrosadas), diástasis de rectos y hernias abdominales, por lo que deberás fortalecer esta zona. En muchas ocasiones las mamás notan pequeñas perdidas de orina cuando hacen esfuerzos no necesariamente intensos.

El trabajo de Pilates será idóneo para esto. Fortalecerás a la vez que harás ejercicios de estiramiento, que harán ir cogiendo poco a poco fuerza en tu suelo pélvico y en tu espalda. El trabajo de Pilates se centra en estas partes, pero no solo se trabaja esta zona. Iras cogiendo fuerza y elasticidad en tu cuerpo y te permitirá recuperar una buena postura.

Si el pilates no te motiva, y prefieres entrenar en sala, utiliza maquinas de cardio (cinta, bici, elíptica…) para ayudar a tu cuerpo a bajar de peso. De manera natural iras ``desinflándote´´ pero también notaras que a veces el peso se estanca un poquito. Complementa ese entrenamiento con ejercicios de fuerza, para evitar la flacidez.

Si tampoco la sala es lo tuyo, atrévete con las clases. Igualmente combina ejercicio aeróbico con anaeróbico. (resistencia-fuerza)

También el entrenamiento funcional puede ser tu opción. Si no controlas mucho, igual es buen momento para contratar un servicio de entrenamiento personalizado.

Otro punto importante es tu alimentación, seguramente, no te venga mal tomar un supletorio alimenticio de acido fólico y vitaminas, puesto que tu bebe a estado gastando de tus reservas para crecer dentro de ti. Mas aún si tuviste la suerte de optar a la lactancia materna, puesto que va a seguir absorbiendo de ti. Muy importante la ingesta de frutas, verduras, legumbres, cereales, carne y pescado.
Cocinar a la plancha, al vapor o al horno es una manera muy saludable para evitar grasas.
Que la falta de tiempo no te haga caer en el consumo de productos procesados.

Es importante tener en cuenta que las mamas lactantes retendrán mas líquidos que otra que alimenta con leche en polvo. Es un proceso natural para evitar la deshidratación de la mujer. A la vez, tu bebe te ayudara a recuperar la figura, ya que tomara a través de la leche materna, de tus reservas.

Después del entrenamiento y de haber comido saludablemente, viene el último punto, y no por eso menos importante. Seguramente será el que más te cueste hacer. El descanso. Siempre que puedas, intenta buscar manos amigas que te descarguen de tareas, hará que te sientas menos agobiada. Al evitar agobios evitaras ansiedades que te harán comer más de lo necesario.

Paciencia, mimos y constancia, poco a poco volverás a reconocer tu cuerpo. Empezamos?

Tamara Illán Agudo