Los milagros existen; uno de ellos podría ser el encuentro de uno con el otro, una casualidad tan infinitamente posible que, si sucede, bien puede llamarse milagro. Y cuando esa conjunción es amor, se convierte en un verdadero milagro. ¿Puede haber mejor idea que caminar juntos en compás con la naturaleza, con el universo? Milagro es también que te guste esta idea y que me dejes tu comentario. ¿Será mucho pedirle a la vida?