Bienvenidos a la Logia de Innsmouth.
En la Logia de Innsmouth nos metemos de cabeza en la ciencia y la obsesión de la mano de dos óperas primas referentes del género como son las películas Primer (2004) dirigida por Shane Carruth y Pi (1998) dirigida por Darren Aronofsky.
Ya sea desde el interior de un garaje al puro estilo emprendedor estadounidense o desde un cuartucho saturado de cachivaches en Chinatown, el ser humano se encuentra a un paso de saltar del fracaso a la gloria y de la gloria a la perdición.
Por un lado, tenemos un entramado de viajes en el tiempo voluntariamente complejo que nos deja a la paradoja del abuelo o al gato de schrödinger a la altura del enigma de la semana de diario de cabecera. Donde el mantener los cimientos del continuo espacio-tiempo choca frontalmente con mantener la propia vida y la amistad.
Por otro lado, un enigma que se nos presenta con una apariencia más asequible pero que encierra muchas capas de complejidad, aunando mitología griega con la cábala judía, pi con phi, o el nombre de Dios con Wall Street.
Douggie2 con las fichas negras y Somerset3 con las fichas blancas, enchufamos el temporizador para que arranque nuestro viaje, no sin antes activar el “mecanismo de seguridad” y apartar los taladros del alcance de nuestras manos.
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