Imagínate a un roble que ha alcanzado un metro de altura y dice: ya estoy muy grande, yo paro de crecer.
Imagínate a ese mismo roble, ta crecido, diciendo: ya he dado 20 bellotas, con eso voy bien.
Imagínate a un hombre metido en una cueva diciendo: soy demasiado atractivo como para buscar a una persona que me guste. Que vengan a mi cueva.
Imagínate a una mujer diciendo: si me esfuerzo en estudiar estas oposiciones, así no tendré que volver a esforzarme durante el resto de mi vida.
Trata de imaginártelo. Es difícil pero se puede.