El puerto de Algeciras, en Cádiz, se ha convertido en los últimos tiempos en la mayor puerta de entrada de cocaína de Europa. Lo hemos contado varias veces en Territorio Negro y nos lo contó el comisario Luis Esteban, responsable de la Policía en Algeciras, cuando le entrevistamos en este mismo espacio. Hace unos días descubrimos, gracias a una operación de la UCO de la Guardia Civil, que había quien abría esa puerta: un grupo de empleados del puerto que colaboraban con los narcos y hacía posible la llegada de grandes alijos, a cambio de sustanciosas comisiones.