Ella no lo sabe, es una princesita, todavía no ha cumplido los dos meses de vida, pero su madre y los que iban a ser sus padres están acusados de un delito contra las relaciones familiares. Y tan pequeña ya ha dado nombre a una operación de la Guardia Civil, operación Princesita, su madre está acusada de cobrar 10.000 euros por gestarla, de hacer de vientre de alquiler. Traemos esta difícil historia de una pareja, dos hombres, que quieren ser padres y han acabado en los juzgados.