En su vasta mayoría, los individuos han reconocido a Dios en sus oraciones como una omnipresencia en alguna parte, por consiguiente, invocando a la acción únicamente una punta del Triángulo de Verdad. Solo Amor, sin Sabiduría ni Poder, no es suficiente para hacerle frente a las condiciones que existen en la actividad externa del mundo actualmente.