Es menester que entiendan que un gran desarrollo intelectual, que algunos alcanzan y del cual a menudo están tan orgullosos, no es otra cosa que lo que han acopiado o acumulado de lo externo y no tiene una base firme.
Sin embargo, lo opuesto a esto es la Magna Inteligencia Divina, la cual ellos recibirán desde adentro. Es la Fuente de la Verdad Eterna y tiene en todo momento una fundamentación inamovible.
"Instrucción de un Maestro Ascendido", discurso XIX, p. 120. Ser de Luz: Saint Germain.