El cuento narra la historia de Pedro, un ávido lector de libros en braille que reside en un lugar donde estos son su principal compañía. De manera mágica, sus libros en braille cobran vida y entablan conversaciones con él, llenando su tiempo con diálogos y relatos. Tras varios meses, Pedro se recupera y regresa a su hogar. La historia, enmarcada en el bicentenario del sistema braille, se presenta como un emotivo homenaje a este valioso método de lectura y escritura para personas con discapacidad visual, destacando su capacidad para abrir mundos y fomentar la conexión.