Dios obra en nosotros y no nos abandona.
«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».
Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,21-24)
Imagen: "Francisco Javier" (Bartolomé Esteban Murillo, 1670)