El joven coreógrafo belga Jeroen Verbruggen toma como inspiración la historia de los reyes Balduino y Fabiola de Bélgica para ofrecernos un ballet contemporáneo cuya sencillez le da un a belleza muy especial. Para acompañarla, eligió la obra homónima de Maurice Ravel, precedida por la Pavana para una Infanta Difunta.