Cada año se suicidan casi un millón de personas lo que supone una tasa de mortalidad "global" de una muerte cada 40 segundos. Teniendo en cuenta que estas cifras no incluyen los intentos de suicidio que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado, esto significa, que cada 40 segundos: 20 persona intenta suicidarse y una de esas 20 personas, desafortunadamente, logra quitarse la vida.