A PROPÓSITO DEL PEDIR
En esta época del año hacer peticiones resulta común, así tan tradicional como los tamales, el pavo, el pan de jamón, lo que apunte la tradición gastronomica de cada sitio. Algunos piden obsequios, otros piden atención, algunos piden un mejor año - el siguiente ; otros piden mejores resultados... y los hay también aquellos que sin declarar simplemente esperan que el año siguiente sea mejor... cual Penélope esperando a Odiseo
Pedir es tan antiguo como el lenguaje y como aquello que nos hace seres humanos... el compartir alimento por un lado, y por el otro, la realización de que hay algo más grande que nosotros, que pareciera morar en otro lugar y que detenta el poder de darnos cosas buenas (cosechas) y calamidades (sequías).
Pedir y esperar son cosas diferentes; aunque en ocasiones asumimos que con solo pensar lo que se desea ya el pedido está hecho. No me referiré a ese tipo de pedir; me refiero ahora al pedir como un acto que nos abre posibilidades, que nos permite acceder a recursos, personas, afectos que por nosotros mismos no podemos procurarnos... caso contrario ¿para que lo pediríamos?... a menos que lo que usted desee sea algo diferente a aquello que pide... y la adivinación no es algo tan generalizado en nuestra humanidad.
La importancia del pedir
Pide y se te dará reza la expresión; más no se trata de cualquier pedir, de un pedir general y abstracto. El pedir es un acto tan poderoso como poder le conferimos, y ese poder deriva del cómo y del quien; y finalmente remite a la efectividad del pedido. Más, ¿la efectividad del pedir quien la define? tratándose del pedir entre individuos tendremos al menos tres estándares posibles:
•el de quien pide, su expectativa, lo que cree haber pedido
•quien recibe la petición desde aquello que ha pedido distinguir
•lo acordado y definido por ambos, siendo este último el estándar relevante de cara a construir confianza, relaciones, afectos
Pedir, supone valentía y vulnerabilidad... y que al mismo tiempo es resultado del poder.
¿Que presupone pedir? por un lado que existe algo que yo deseo o que yo necesito, que no me es posible proveérmelo a mi mismo con los estándares que quisiera; y, que hay otro que si puede hacerlo. Pedir me muestra vulnerable, toda vez que implica un juicio de escasez relativa, de algo que yo no soy capaz de resolver o proveerme; muestra mi insuficiencia, y tal cosa no siempre resulta cómoda. ¿A usted cómo le sienta admitir que necesita de otro para algo?. Hay quienes no piden para no deber, hay otros que no piden por no lucir mal, hay aquellos que no piden para evitar un no... ¿usted cuando no ha pedido, necesitando, qué se lo ha impedido?.
Hay emociones diferentes vinculadas con el pedir, mismas que impactan en la gestación del pedido, en su posibilidad y por tanto en el resultado. ¿Qué pasa cuando?:
•Se pide desde el miedo...
•Se pide desde la resignación...
•Se pide desde la ira...
•Se pide desde la tristeza...
•Se ruega...
¿Qué es un buen resultado de una petición?, alguien me dirá pues que se haga o se obtenga lo solicitado. No podría decir que tal cosa sea incorrecta; más, hay un detalle en esto: la ejecución o la generación de lo que pedimos no depende de nosotros, depende de las competencias de un tercero para ejecutar aquello que creemos hemos convenido. Durante la ejecución de lo acordado, de la promesa, pueden emerger situaciones fuera de nuestro círculo de influencia y no estimadas al momento de generar el compromiso.
Recuerda cuando has pedido...
•A tu colaborador que elaboré una propuesta de solución para un nuevo cliente y el ejecutivo ha dejado por fuera funcionalidad que tu conoces requiere el cliente... y has supuesto que tu ejecutivo de ventas conocía
•A tu hijo que haga la cama ya...
•A tu mecánico cuando le pides que requieres el coche cuanto antes...
El cumplimiento con lo que has pedido es más una manera de evaluar la ejecución de una promesa, y muchas de estas inician con una petición. Una pobre petición lleva a un débil o vago compromiso, y a un pusilánime reclamo.
La efectividad del pedir está vinculada, desde mi criterio, a la construcción de un acuerdo claro, legitimo, viable y accionable para aquel que lo ejecutará. Supone por tanto que valides la escucha del otro, y que el otro valide tu propia escucha. La generación de una petición implica una danza entre el hablar y el escuchar, con el espacio preciso para el silencio en que se organizan los significados.
De que depende el pedir... depende de la competencia, de la acción adecuada, de la estructura, es decir, una petición tiene digamos algo así como un protocolo que incluye el qué, el cuando, el cómo, el para que, el porque, y la manera en que las partes se implicarán en ejecutarlo
Además de una estructura supone saber escuchar e indagar. Indagar para validar la escucha, para reconocer si aquello que pedimos es viable de ser ejecutado por el otro, para validar si lo que yo digo se asemeja a lo que la otra persona escucha, escucha para distinguir las inquietudes de aquel de quien deseo su servicio o recursos.
Adicionalmente, pedir requiere un emocionar particular, una disposición específica; mismas que derivan del tipo de sujeto que estamos siendo, de los cuentos que nos contamos. Un sujeto puede pedir desde la presunción de que no le resolverán, como la crónica de una muerte anunciada, otro puede pedir desde la impronta de que si o si recibirá.
Nuestro estado de ánimo es crucial para el pedir. Si yo pienso que la vida tiene una deuda conmigo esto se manifestará en la intención del pedir, y en la manera en que evaluaré el cumplimiento; si pido desde la posibilidad, pediré sin la presunción de lo cierto, toda vez que una petición nace del deseo o acidad de algo, de un si, pero este si no depende de mi depende de un tercero en danza franca conmigo. Si habito la resignación no se si pediré, si habito el miedo seguramente no lo haré... con las consecuencia de cada caso.
Te pregunto, ¿cómo evaluar tus competencias en el pedir?; ¿cómo evalúas tu efectividad en el proceso?, ¿desde que emoción haces tus pedidos?
Hay otro elemento clave, el sistema o contexto. Hay aquellas personas que son "pedidoras" recurrentes en un contexto más no en otro. Al parecer el tipo de relaciones que sostenemos, las reglas del juego en los diversos sistemas, mezcladas con el observador que somos impactan en nuestro pedir o no pedir... y en la modalidad de pedido, en la emoción y lo preciso del pedido. El contexto de confianza creado habilita o dificulta las peticiones, ¿se te da igual pedir en todo contexto?; ¿existe algún sistema en el que te es más sencillo?.
A manera de cierre
Pero... y cómo pedir?... sin pretender ser exhaustivo o dar la última lección para pedir, deseo proponerte un modelo, no es de mía utopía recoge elementos de autores diversos y una fuerte herencia ontológica
Recuerda que todo pedido lo hace alguien a otro alguien, no existe tal cosa como recursos humanos le pidió a mercadeo... eso invisibilidad la responsabilidad; una persona pide a otra persona, el perdido lo recibe un individuo, que puede o no acordar la ejecución posterior de una promesa construida contigo.
Elementos a tomar en cuenta
Precisa el qué... es obvio no... qué es eso que estás pidiendo, de qué está hecho, como funciona, qué es lo relevante; se trata de los descriptores de lo que requieres del otro.
Aclara el propósito o para qué. Las personas trabajan y se comprometen más si se ven parte de algo, y su creatividad se ve impulsada si saben el para que, desde ahí pueden sugerir algunas variantes del "que" no concebidas originalmente.
En ocasiones es importante agregar el porque, la pertinencia de lo que se pide
Pedimos en primera persona, yo pido YO
Validar que es lo que está escuchando el otro, y la viabilidad de ocuparse de lo planteado. No por decir lo damos por hecho
El cuando... un día de estos no es un día de la semana, para ayer no es posible, ahorita no es un período de tiempo definido, cuanto antes ¿qué es?. Precisar los plazos es un arte, y tiene su propio componente cultural, no es lo mismo decir "ahorita" en El Salvador que en Costa Rica... en un caso se trata de YA MISMO no hay otra opción... y en el otro puede significar algún día... quizás
La forma en que se espera recibir el servicio si es servicio, el formato de entrega si es algo que recibiré en electrónico; se refiere a la modalidad de la entrega. Es preferible especificar como se desea recibir que dejarlo abierto, y es responsabilidad de ambas partes ocuparse de ello.
Las implicaciones de cumplir o no cumplir, esto es un complemento de la pertinencia y apela al sentido de urgencia y consecuencia. Aplica tanto a la mirada de proceso, relacional y política en ocasiones. Es relevante para dar visibilidad al otro acerca de la naturaleza de lo que le pedimos. Darle mayor perspectiva.