Son muchas las cosas que pueden llevarnos a creer que somos inferiores que los demás. Ya sea porque hablamos con acento, o somos calvos, o no tenemos dinero, o estamos pasados de peso, o nuestra piel es demasiado oscura...Pero, en realidad, todo tiene que ver con la forma en que percibimos e interpretamos la realidad en que vivimos. En otras palabras, lo que nos dice esa vocecita que tenemos dentro de la cabeza.Sin embargo, hay otra voz que nos dice bien fuerte y claro lo que realmente somos:Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer,sino que todos ustedes son uno en Cristo Jesús.Gálatas 3:28¿Cuál de esas dos voces vas a escuchar?