Los tiempos difíciles no duran para siempre. Con la misma certeza que Dios creó la primavera para seguir al invierno, la temporada de adversidad en la que te encuentras terminará. Y cuando lo haga, Dios te habrá dado la sabiduría necesaria para construir un futuro mejor. A veces, sus mayores bendiciones provienen de las circunstancias más negativas. En 2 Corintios 4:17 Pablo escribe:Nuestros problemas actuales son pequeños y no durarán mucho.Sin embargo, nos producen una gloria que los supera con creces y durará para siempre. Los tiempos difíciles no duran, ¡pero las personas sí! De tus mayores pruebas surgen tus mayores testimonios. Ten paciencia y confía en que Dios hará lo que tú no puedes hacer. Te invito a que le pidas hoy a Dios que te ayude a recordar que él siempre está contigo.