En lo profundo de su corazón, la mujer desea y espera que su esposo sea el líder espiritual de su hogar. En otras palabras, que sea como un "paraguas" espiritual bajo el cual ella y los niños se encuentran seguros. La Biblia hace referencia a ese hombre en el Salmo 1, donde nos dice:"Bienaventurado el hombre que... se deleita en la ley del Señor, y día y noche medita en ella. Ese hombre es como un árbol plantado junto a los arroyos: llegado el momento da su fruto, y sus hojas no se marchitan. ¡En todo lo que hace, prospera!" Salmo 1:1-3Hoy te invito a que te acerques a Dios en oración y le pidas que te ayude a guiar a tu familia al perdón y al amor de su hijo Jesucristo, para que juntos puedan deleitarse en Él y dar mucho fruto.