Muchas veces actuamos como si mereciéramos todo de todos, exigiendo lo que queremos porque sentimos que tenemos derecho de reclamar. Queremos respuestas inmediatas a nuestras exigencias; esperamos regalos, ascensos en el trabajo y visitas cuando estamos enfermos. Sentimos que merecemos todo esto y más.En Lucas 15 la Biblia nos habla de un hijo que se fue de su casa y despilfarró toda su herencia. Luego de perder todo regresó arrepentido a la casa de su padre, sin esperar nada. Sin embargo al verlo, su padre dijo:... hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto, y ha revivido; se había perdido, y lo hemos hallado.Si estás viviendo como si la vida te debiera, te invito a que le pidas a Dios en oración que te bendiga con humildad.