Nuestra Declaración de Independencia reza: "todos los hombres son creados iguales; ... son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; ... entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad". Pero, ¿qué pasa cuando, a pesar de ser libres, estamos atados a una adicción?Jesús comprende. Es por ello que, en Mateo 11:28, nos dice:"Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar."Cuando estamos cansados de luchar con cualquier batalla en nuestra vida y necesitamos ser libres de lo que nos está atando, Dios viene con su amor y gracia incondicional para quitar nuestra culpa y vergüenza. Si estás luchando, pídele a Dios que te ayude y descansa en Él. Él nunca te va a defraudar.