El tío Julio nos lee la carta de Diego, en donde cuenta los problemas y rivalidades que existían entre sus caminadores. Para mantener la paz, Diego propuso que durante las caminatas hablaran sobre historias de la Biblia, como por ejemplo Génesis 37: Jacobo y José, su hijo preferido. El pograma de hoy nos enseña que, cuando dejamos que Dios, y no el diablo o nuestra naturaleza pecaminosa sea quien nos guíe, él siempre nos edifica y unifica en Cristo, y nos ayuda a superar nuestras limitaciones.