En un viaje de vacaciones a Méjico, un matrimonio encuentra la imagen de una estatua finamente tallada que sería un perfecto adorno para su casa. Sin embargo, temían que, por ser la representación de un dios pagano, quizás no fuera correcto tenerla. Pero el pastor de la iglesia les recuerda que los cristianos sabemos que hay un solo Dios, y que las imágenes antiguas no son más que adorno.