En 2003 tuve como invitada en el programa Voces a la venezolana Lil Rodríguez, especialista en el campo de la música y el mundo del espectáculo. Por entonces, Lil consideraba que de 1997 a 2003 los venezolanos habían tenido que "resignficar" algunos conceptos como los de pueblo, barrio y marginal, y que el de música venezolana había pasado por esa resignificación. Lil me habló de los éxitos de algunas agrupaciones como Caracas Sincrónica, que sustituyó el acompañamiento armónico y rítmico del cuatro por la guitarra y reintrodujo el clarinete. Puso de ejemplo a Aquiles Báez, que compone sobre la base de un con cepto contemporáneo y que a la vez estña ligado a sus raíces venezolanas, combinándolo con un poco de jazz.