La historia de nuestro País (Colombia) en el siglo XX y en el poco tiempo transcurrido del XXI está marcada por la huella de la radio y los ritmos, voces y sonidos propios de cada década y generación. Estas marcas sonoras no se borran con el tiempo ni se desvanecen con el pasar de las ondas, sino que, por el contrario, permanecen, para siempre, grabadas en la subjetividad que nos configura como colombianos, con lo cual generan un ruido blanco que guarda nuestra historia y habita en nuestros cuerpos.