(Cápsula 046) El principal objetivo es evitar crisis de inflamación, evitar la aparición de tofos, evitar el daño articular y disminuir el riesgo de daño renal y eventos cardiovasculares. Esto se logrará obteniendo niveles de ácido úrico en sangre por debajo de 6 mg/dl y manteniéndolos por debajo de este nivel por tiempo prolongado.