Prender el foco. La sabiduría de Dios es oculta, no se puede entender por la razón humana. Por eso el mundo no entiende su misterio, porque solo Dios puede sacar a la luz lo que está oculto. Entonces, ¿cómo nos prende Dios el foco, dándonos acceso al misterio de Cristo crucificado como nuestro Señor de gloria?