Jesucristo hizo todo lo que estaba a su alcance para a unirnos al Padre en una misma fe y en un mismo Espíritu. Así como intercedió por sus discípulos, el Señor sigue intercediendo hoy por nosotros y por aquellos que creerán en él por el mensaje de la Palabra, para que conozcan el amor del Padre a través de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.