Cuando su hijo fue diagnosticado con Diabetes tipo 1, la neurocientífica Vivienne Ming creó un algoritmo y una aplicación para calcular la dosis de insulina que necesitaba. Según Ming, esa es la esencia de tecnologías como la Inteligencia Artificial: no va a resolver nuestros problemas por nosotros, pero sí es una herramienta capaz de ayudar a encontrar soluciones a problemas humanos.