Cuando se acerca la muerte de Jesús, las relaciones con los judíos están ríspidas: hay como un duelo de orgullos. Uno fundado y el otro mentiroso. La vida cristiana requiere que seamos orgullosos: por ser amados de nuestro Padre Dios, ser de su familia, del plan que tiene para nosotros, de que nos prefiere por encima de cualquier cosa.
Si deseas recibir el Podcast a diario directamente en tu Whatsapp, ingresa a GodCast.mx y date de alta gratis!