El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 244). El trato con cada una de las Personas de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos ayuda a conocer y amar más a Dios.