El 21 de Septiembre un sacerdote anciano contó su vida al Papa Francisco en la Catedral de Tirana, haciendo conmover al Papa hasta las lágrimas. Ante las adversidades que la vida nos presenta no podemos perder nuestra Fe. Junto con el Salmista podemos repetir: El Señor es mi Pastor nada me falta. Cfr. Salmo 23(24).