Sólo tenemos el presente, hay que concentrarnos en el aquí y el ahora, necesitamos aprender a dominar nuestro pensamiento, imaginación y memoria, para que no se mueva ni al pasado ni al futuro. No evadir lo que es la realidad inmediata.
Estar con nosotros mismos y descubrir el enorme poder que tenemos de relajarnos, de respirar con tranquilidad, de eliminar cualquier tensión corporal y de no dejar volar nuestro pensamiento.
Y si a caso hemos de hacerlo, que sea con temas culturales, arte, música, lectura y conversaciones constructivas.
Sigamos un camino de felicidad, en la estabilidad emocional y la sabiduría.