En la mayoria de mi niñez, juventud, adolesencia y parte de ser una adulta, siempre me preguntaba porque naci, porque soy asi, no me amaba ni me aceptaba, aun siendo creyente y con ministerio.. Hasta que una vez tube que encontrarme a mi misma y recibir el amor de Dios en mi vida y comenzar a amarme para poder asi aceptar el proposito de Dios para mi. Desde ese instante supe que no era un accidente, sino un propósito bien planificado en el cielo.