¿Voces angelicales, engendros del diablo? durante más de dos siglos sus voces coparon los escenarios de ópera y las capillas musicales de las más importantes ciudades de Europa, llevando una vida de lujo y ostentación, cuyo más egregio representante fue el divino Farinelli, pero ellos eran solo la cúspide del iceberg. Realmente ¿quiénes fueron los castrati?