Muchas personas han hecho de su vida un museo de esperanzas muertas, de historias fracasadas, de amores inconclusos, de vínculos rotos, de adioses no dichos y de profundos vacíos existenciales.
Con amor y respeto permíteme decirte: "Deja de llorar por tu pasado, suelta esa carga y permite que Dios te quite lo viejo, deja tu divorcio atrás, tu quiebra financiera, la traición de tus amigos, tus insatisfacciones, tristezas y frustraciones.
Es tiempo de salir del claustro de tus propios temores y dudas,
Es momento de volver a levantar las manos, de darle el color de la esperanza a tus días y volver a sonreír, porque el Dios que liberó, cuidó y bendijo a ese pueblo, es el mismo que te ha respaldado hasta hoy y ha preparado un futuro lleno de esperanza para ti.
Así que, Confía en Dios y camina en fé, atrévete a ir más allá de tus temores que Él te bendecirá, pero ya sabes, viaja liviano, solo necesitas una dosis de fé y algunos vestidos de esperanza. Lo demás, dejalo atrás, no mires lo que te muestra el reducido espejo retrovisor de tu vida y enfócate en el fantástico paisaje que Dios ha creado para ti.