Tu vida puede ser mejor de lo que es, si te atreves a prenderle fuego a tu pasado y confías en Dios.
Atrévete a hacer la diferencia, porque este no es un tiempo de muerte ni de ruina, sino un tiempo de resurgir como el ave fénix, es el tiempo de iniciar de nuevo, está vez, de la mano de Dios.
Aprovecha esta oportunidad, abraza tu familia, háblales de esperanza. Hónralos con tu tiempo y ámalos acompañando tus palabras con hechos. Acércate a Dios y agarrate fuerte de su mano, porque Él te dará la victoria y el enemigo que ahora ves, ya nunca más lo verás. Y el horizonte que viste con lágrimas, ahora lo verás con risas, porque Dios te llevará a un fantástico futuro de bendición.