A raíz de la polémica en torno al beso no consensuado que Blancanieves recibe del príncipe en la película de los 30, Freddy Stock suma otros ejemplos de contenidos de otra época como Pepe Le Pew o Lo que el viento se llevó. ¿Está bien ser quisquillosos o es derechamente un mal ejemplo para nuevas generaciones mantener obras con miradas patriarcales desactualizadas?