Si todo está en constante cambio, si, como dijo Heráclito "nadie se baña dos veces en el mismo río", ¿cómo es que seguimos creyendo que todo sigue igual? ¿Cómo es que tememos a lo nuevo, o mejor, a la incertidumbre de lo nuevo?
Además de reflexionar sobre esta creencia tan loca de nuestro cerebro, vamos a darnos cuenta que, siempre que querramos, podemos experimentar este momento con toda su frescura. Experimentarnos únicos, en este momento único. Es el maravilloso regalo que nos ofrece el Presente.