Estructuralmente las proteínas se forman por la unión de moléculas más pequeñas que son los aminoácidos. La unión de dos aminoácidos genera un enlace conocido como enlace peptídico. Dependiendo de los aminoácidos que formen la proteína, esta tendrá determinadas propiedades físicas y químicas. Las proteínas cumplen diferentes funciones dentro de un organismo y para que estas funciones sean llevadas a cabo por las proteínas en condiciones fisiológicas es de gran importancia que mantengan su estructura nativa plegada y, más aún, que puedan retener dicha conformación estructural ante eventuales variaciones en el pH, la fuerza iónica, la temperatura o la presión, que pueden presentarse en el medio en el cual la proteína se encuentra disuelta.