Si bien es cierto ser padre es la única profesión en la que primero se recibe el título y luego se cursa la carrera. Desde ese preciso momento, la vida te está obsequiando el mejor papel que pudieras desempeñar, es difícil describir cada momento que un hijo pasa al lado de su padre, la manera en que ese gran ser humano protege, ama y ayuda a ese pequeño ser humano que es su hija o hijo, las veces que te hace reír, las veces que se enojaba por tus travesuras y su insoportable pero hermosa forma de ser.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. Y quizás algunos se preguntarán cuando nace un hijo ¿será futbolista? ¿será médico, arquitecto? Esa hija o hijo contestara siempre: lo que yo quiero ser, es como mi papá.