Un contenedor con 600 bultos de droga ha entrado en la polémica entre México, Estados Unidos y China en torno al tráfico mundial de fentanilo. Y el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador afirmó que el cargamento, interceptado en el puerto de Lázaro Cárdenas, es la última evidencia de que en el país no se produce la sustancia, sino que llega terminada para comercializarse en el mercado estadounidense.