¿Cómo se aprende a vivir en democracia? ¿De quién es la responsabilidad de educar a las nuevas generaciones de niños y jóvenes en este sistema jurídico, político y de vida en convivencia?
Como en muchos otros casos la respuesta inmediata es “TODOS”. Pero contestar así sin deslindar la responsabilidad de cada uno, es quizás la forma más efectiva de evadir por desconocimiento o dolo dicha responsabilidad. ¿Qué nos toca hacer a cada quién?, ¿Cómo se desarrolla entonces la ciudadanía?