Hay proyectos que tardan en parirse y este ha sido uno de ellos.
Estoy feliz (y también atacada de los nervios, lo confieso) de que por fin este podcast vea la luz y llegue a tus oídos.
Resérvate diez minutos solo para ti, ponte cómoda y dale al play. Y luego, si te apetece, cuéntame qué te ha parecido.
Porque, darling, esto va de ti. 😉