Prepararnos para la venida del Señor. la venida del señor Jesucristo es eminente. Por lo tanto debemos estar preparados para recibirlo. El aposto Pablo ya les habló a los hermanos de la Iglesia en Tesalónica sobre este suceso futuro. El les recordó delante de Dios y Padre nuestro de la obra de Fe,del trabajo de Amor y de la constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo que ellos habían alcanzado. Hoy esto aplica también a nosotros.
La obra de fe en nosotros comenzó con la salvación de nuestro espíritu cuando recibimos al Señor Jesucristo en nuestro corazón. Esta obra es continua , nuestro espíritu ya salvo va saturando nuestra alma , entonces nuestra mente, nuestra voluntad y nuestra emoción , por el trabajo del Espíritu en mi espíritu, estarán alineadas con Cristo.La salvación de nuestra alma ya saturada por el espíritu alcanzará nuestro cuerpo mortal, entonces cuando el Señor venga se cumplirá la promesa que nuestro cuerpo será glorificado.