En muchas situaciones hay quienes creen que el modo de resolver un problema es eliminar a antagonista, sacarlos del juego. Pero cuando pensamos en los procesos de la vida cotidiana, resulta importante preguntarse: ¿Es la expulsión un buen proceder para resolver los problemas? ¿Es la exclusión la mejor forma de enfrentar algo o a alguien que molesta? Adelanto parte de mi respuesta: excluir es lo más fácil… para nada lo mejor.