El confinamiento que se vivió a partir de la pandemia del Covid-19 afectó mucho los procesos educativos. Los colegios especiales de lenguaje viven una historia aparte, pues trabajan con niños que necesitan una mayor estimulación. Este es el caso de Francisca -que vive en Francia- y de Gabriela. Junto a sus parejas, han tenido que convertirse en profesores y terapeutas de sus hijos.