Mi invitada es Milagros, una autista que además tiene discalculia. Ella se define como persona con discapacidad, amante de los gatos, del anime y los videojuegos. La discalculia es una dificultad o barrera de aprendizaje tiene que ver con las matemáticas, los cálculos numéricos, del tiempo y las distancias físicas. No hay dos personas discalcúlicas iguales, por eso es fundamental hacer ajustes individualizados a la enseñanza y al curriculum, además de proporcionar todos los apoyos que cada une necesite.