En estos 8 años han fallecido cinco padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos en este andar, donde autoridades, reuniones, indagatorias y documentos cambian pero los avances no dan pasos firmes. Sin embargo, no desisten en su lucha. No los ha frenado la caída de investigaciones, la desatención de autoridades, ni la misma pandemia les obstaculiza su reclamo por la verdad de lo ocurrido en el municipio de Iguala la noche del 26 de septiembre.