La estrategia resumida en “abrazos no balazos”, en realidad tiene sustento en el Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018- 2024 en el que prometía una visión radicalmente distinta a los dos sexenios anteriores, los que califica en el documento como “una estrategia policial-militar represiva”. Pero esta estrategia tuvo otro giro el pasado viernes 15 de julio, cuando la Marina anunció la detención de Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara y uno de los hombres más buscados por el gobierno de Estados Unidos por el homicidio del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena.